Tamalín, Ver. La reciente implementación del llamado “Operativo Maceta” por parte de la Delegación de Tránsito del Estado con base en Naranjos ha generado críticas entre habitantes, quienes consideran que las autoridades están atendiendo únicamente una parte del problema, mientras el verdadero desorden continúa apoderándose de las calles del municipio.

Ciudadanos señalan que, mientras se retiran vehículos presuntamente abandonados, las banquetas permanecen invadidas por montones de grava, leña, materiales de construcción, tinacos y otros objetos que obligan a peatones a caminar sobre la calle, sin que exista intervención por parte de Tránsito o de las autoridades municipales.
A ello se suma el crecimiento del comercio informal y el desorden que se presenta durante los tianguis de los martes y viernes, donde la circulación vehicular y peatonal se complica por la falta de control.
Los habitantes cuestionan que Tránsito del Estado destine operativos para retirar algunos vehículos, pero no actúe con el mismo rigor contra todas las obstrucciones que diariamente afectan la movilidad.
“Si de verdad quieren poner orden, que lo hagan parejo”, expresan vecinos, quienes exigen que las autoridades dejen de aplicar medidas aisladas y emprendan acciones que realmente devuelvan el orden a Tamalín.
Para los ciudadanos, mientras no exista una estrategia integral para liberar calles, banquetas y regular el comercio, el municipio seguirá enfrentando problemas de movilidad, pese a los operativos implementados.