Naranjos, Ver.– La decisión del alcalde de Naranjos, Humberto Ancelín Cruz, de abandonar las filas del Partido del Trabajo (PT) para sumarse a Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha comenzado a generar críticas y cuestionamientos en el ámbito político regional.
El anuncio se realizó durante una asamblea informativa celebrada este jueves en el Auditorio Municipal, donde estuvo presente el dirigente estatal de Morena, Esteban Ramírez Zepeta, quien respaldó públicamente la incorporación del edil al partido guinda.
Durante el evento, Humberto Ancelín Cruz se colocó la casaca de Morena frente a militantes y simpatizantes de la zona norte del estado, en un acto que para muchos representa un “brinco político” que ha despertado inconformidad entre algunos sectores, quienes señalan que este tipo de cambios de partido responden más a intereses políticos que a compromisos con la ciudadanía.
En el acto también estuvieron presentes la delegada de Morena en la zona norte, Rosalía Álvarez Muñoz; la diputada local Lucía Begoña Canales Barturen; así como los alcaldes de municipios vecinos María Guadalupe Santos Cenobio, de Tantima; Bolivia Patricio del Ángel, de Tamalín; y Baltazar Avendaño Delgado, de Chinampa de Gorostiza.


Críticos de esta decisión consideran que el cambio de partido en pleno ejercicio del cargo puede interpretarse como una estrategia política para mantenerse cercano al poder, dejando de lado la confianza que en su momento depositaron los ciudadanos que lo llevaron al gobierno municipal bajo las siglas del PT.
El movimiento ha abierto el debate entre militantes y ciudadanos sobre la congruencia política y la responsabilidad que tienen los funcionarios electos de respetar el proyecto y la plataforma con la que obtuvieron el voto popular.

