Citlaltépetl, Ver..– Bajo el espíritu de nuestras raíces y la fuerza ancestral que habita en cada palabra, el H. Ayuntamiento de Citlaltépetl 2026–2029 conmemoró el Día Internacional de las Lenguas Maternas, en un acto encabezado por el alcalde Jesus Olivares “El Chino”, quien elevó un mensaje lleno de identidad, respeto y conexión con nuestra historia.
La Plaza Cívica de las Américas se transformó en un espacio sagrado donde la lengua dejó de ser sonido para convertirse en esencia. Con la presencia de los subagentes de todas las comunidades, autoridades tradicionales, instituciones educativas y ciudadanía en general, se vivió una jornada que trascendió lo protocolario para convertirse en un verdadero encuentro con nuestras raíces.



Entre las actividades que se tienen programado durante el dia para la conmemoración destacan: Exposición de trabajos didácticos y libros en lengua indígena, testimonio del esfuerzo por sembrar identidad en las nuevas generaciones; Ritual del maíz, símbolo milenario que nos recuerda que somos pueblo de tierra, de siembra y de memoria; Participación de médicos tradicionales, guardianes del conocimiento que sana cuerpo y espíritu; Exposición del alfabeto náhuatl, como puente entre el pasado y el futuro; Presentaciones culturales como la Danza 3 Colores y la Danza Santa María de Guadalupe, que llenaron el aire de energía, tradición y misticismo; Muestra gastronómica de cocineras tradicionales, donde cada platillo habló el lenguaje de la herencia; Exposición artesanal y productos locales, reflejo del talento que nace de nuestras manos y de nuestra historia; Participación de la Supervisión Escolar Indígena Zona 592, fortaleciendo el lazo entre educación y cultura.
En su mensaje, el alcalde evocó el valor espiritual de nuestras lenguas, señalando que cada vocablo es un hilo invisible que nos conecta con los abuelos y con la tierra que nos vio nacer. Más que un compromiso institucional, expresó una convicción profunda: proteger la lengua es proteger el alma del pueblo.



La jornada dejó claro que en Citlaltépetl nuestras lenguas no solo sobreviven… florecen. Son el eco antiguo que sigue latiendo en el presente y la fuerza que guía nuestro caminar colectivo.ennenn
