Agua Dulce, Ver.- La violencia familiar alcanzó uno de sus episodios más crudos y estremecedores en el municipio de Agua Dulce, donde una mujer fue asesinada, calcinada y abandonada frente a su propio domicilio, en la colonia Kilómetro Dos.
La víctima fue identificada como Martha Pérez González, de 53 años de edad, quien se desempeñaba como docente de nivel preescolar en el jardín de niños Leopoldo Lugones. De acuerdo con los primeros informes, la mujer habría sido privada de la vida por impacto de arma de fuego, para posteriormente intentar desaparecer el cuerpo mediante la quema, quedando severamente calcinado, principalmente en la zona de la cabeza.
El hallazgo ocurrió luego de que vecinos alertaran a las autoridades por la presencia de humo denso y un fuerte olor a carne quemada, lo que derivó en la movilización de corporaciones policiacas y personal de la Fiscalía General del Estado (FGE). El cuerpo fue localizado dentro de una cuneta, frente al domicilio de la propia víctima.


De manera oficial, la FGE confirmó que el crimen fue esclarecido y que los probables responsables serían la hija de la víctima y su yerno, ambos menores de edad. La hija es estudiante del Colegio de Bachilleres, y junto con su pareja habrían cometido el homicidio durante la noche del domingo o las primeras horas del lunes.
Tras el crimen, los presuntos responsables intentaron huir a bordo del automóvil de la maestra, lo que despertó sospechas al ser detectado circulando de manera irregular. La unidad fue ubicada en la congregación de Tonalá, donde se realizó una persecución y posterior detención, en un operativo coordinado entre la Policía Ministerial y el Ejército Mexicano.
Ambos detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público y trasladados a Coatzacoalcos, donde se integró la carpeta de investigación correspondiente, considerando que uno de los implicados es menor de edad, por lo que el caso se maneja bajo protocolos especiales.
El asesinato de Martha Pérez González ha generado profunda conmoción, indignación y repudio social, no solo por la brutalidad del acto, sino por haberse cometido dentro del propio núcleo familiar, siendo considerado uno de los hechos más violentos registrados en Agua Dulce en los últimos años.
