Poza Rica, Ver.— La violencia desbordada volvió a encender las alarmas en la zona norte de Veracruz la mañana de este jueves, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en una vivienda, privó de la libertad a su propietario y, antes de huir, incendió el domicilio a balazos, en un hecho que ya es investigado como secuestro e incendio intencional.
El ataque ocurrió sobre la calle Rufino Rodríguez, en el fraccionamiento Heriberto Kehoe, donde las llamas consumieron gran parte del inmueble tras la irrupción violenta del comando. En el lugar quedaron casquillos percutidos, evidencia del uso de armas de fuego durante el levantón.




De acuerdo con los primeros informes, el hombre privado de la libertad sería Eder Satini, propietario de Bocholo’s Pizza, quien fue sacado por la fuerza ante el terror de su familia y vecinos.
Minutos después del ataque, el inmueble comenzó a arder. Autoridades presumen que los agresores rociaron combustible y utilizaron un trapo encendido para provocar el siniestro, lo que permitió que el fuego se propagara rápidamente, dejando pérdidas materiales totales.
La esposa del hombre secuestrado sufrió una crisis nerviosa severa, por lo que fue atendida por paramédicos de Salud Municipal, mientras la zona se llenaba de pánico y caos.
Elementos del Ejército Mexicano, Secretaría de Seguridad Pública y Policía Municipal arribaron al sitio para asegurar el perímetro, mientras personal de la Fiscalía General del Estado inició las diligencias correspondientes.
Hasta el momento no hay detenidos ni rastro del hombre privado de la libertad, mientras Poza Rica suma otro episodio de violencia extrema que mantiene a la población bajo el miedo y la incertidumbre.
