Xalapa, Ver.— En una sesión que marca un parteaguas en la historia de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), el Pleno de la LXVII Legislatura del Congreso del Estado aprobó las reformas a la Ley que crea esta institución, iniciativa enviada por la gobernadora Rocío Nahle García.
La reforma fue avalada con 39 votos a favor, ocho en contra y cero abstenciones, y representa un cambio de fondo en el manejo financiero y patrimonial de la Universidad, institución que por años ha estado en el centro de la polémica por presunto manejo discrecional de recursos.
¿QUÉ DECIDIÓ EL CONGRESO?
Con la reforma, el esquema financiero de la UPAV se transforma de manera radical:
• Todos los ingresos de la Universidad deberán cobrarse exclusivamente mediante medios electrónicos oficiales del Gobierno del Estado, eliminando cualquier cobro directo o informal.
• El Rector pierde la facultad de disponer libremente de los recursos, ya que deberá presentar un presupuesto anual que tendrá que ser aprobado por la Junta de Gobierno.
• El patrimonio de la UPAV queda blindado, al establecerse que sus bienes serán inalienables, inembargables e imprescriptibles, equiparándolos a los del dominio público.
• La Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) asumirá el control presupuestal, además de fijar las reglas de vigilancia financiera.
• Cada presupuesto deberá incluir indicadores de desempeño y financieros, una obligación que antes no existía.
¿QUÉ CAMBIA Y A QUIÉN AFECTA?
La reforma cierra de manera directa la puerta al manejo discrecional de cuotas, derechos e ingresos, uno de los principales señalamientos que han perseguido a la UPAV durante años.
Si bien el Gobierno del Estado sostiene que se fortalece la transparencia y la rendición de cuentas, también se reduce la autonomía financiera de la Universidad, lo que ha generado inquietud en sectores académicos y laborales.

Además:
• Los recursos recibidos antes de la reforma deberán ser conciliados y transparentados, abriendo la posibilidad de revisar manejos financieros del pasado.
• La UPAV tendrá 90 días para emitir sus reglas internas de planeación y control del gasto.
• Sefiplan contará con 60 días para establecer las normas de control presupuestal.
• El Rector será directamente responsable de detectar y alertar sobre cualquier uso indebido de recursos.
POSTURAS ENCONTRADAS
La bancada de Morena defendió la reforma como una medida anticorrupción necesaria para sanear a la institución. Por su parte, PAN, PT y Movimiento Ciudadano coincidieron en la urgencia de orden y transparencia, aunque advirtieron que se deberá vigilar que no se vulneren derechos laborales ni académicos.
Las voces críticas alertaron sobre el riesgo de una intervención directa del Gobierno en la vida financiera de la Universidad y cuestionaron el impacto a largo plazo en su operación.
UN ANTES Y UN DESPUÉS
La reforma no es menor. Para unos, representa el inicio de una etapa de orden, control y transparencia. Para otros, es una señal clara de centralización y pérdida de autonomía.
Lo cierto es que, tras años de polémica, la UPAV queda bajo un esquema de vigilancia estricta, y los próximos meses serán decisivos para saber si esta reforma corrige abusos históricos… o abre la puerta a nuevos conflictos internos.
