Zontecomatlán, Ver.–
Lo que debía ser una muestra de transparencia y logros de gobierno, terminó siendo un desfile de promesas vacías y un evento desangelado. El alcalde Adrián Feliciano, acompañado de su cabildo, rindió cuentas en Zontecomatlán, pero la asistencia ciudadana fue mínima y los aplausos casi inexistentes, dejando en evidencia que su gestión está fuera de sintonía con la comunidad.

Aunque se publicitaron obras como cuartos dormitorio, cocinas, calles, puentes, domos escolares y sistemas de agua, la ciudadanía rechaza los discursos, recordando tragedias recientes como la volcadura de un autobús y los daños por desastres naturales, que muestran que la administración sigue incapaz de prevenir riesgos y responder efectivamente.

Lo que se presentó como un acto de transparencia, en realidad fue un intento fallido de maquillar la realidad, mientras vecinos y expertos critican la falta de resultados concretos y la desconexión del alcalde con las verdaderas necesidades de Zontecomatlán.
La ciudadanía reprobó la rendición de cuentas y deja claro que las palabras no bastan cuando los hechos siguen siendo insuficientes.
