¡Podrido hasta las entrañas!
Álamo, Ver.— A las 7:40 de la mañana de hoy colapsó el monumento al Colotero, una obra emblemática de aproximadamente 15 metros de altura y símbolo de la identidad y el trabajo del pueblo alameño.

La versión oficial atribuye el desplome al reblandecimiento de los cimientos por la inundación del 10 de octubre. Sin embargo, los antecedentes contradicen esa explicación. El monumento presentaba fallas estructurales desde el inicio de la actual administración municipal.
El 31 de marzo de 2022, el Ayuntamiento destinó $1,058,153.22 pesos para su supuesta rehabilitación. No obstante, durante todo 2022 no hubo movimientos visibles ante el ORFIS. El recurso apareció cobrado hasta el 2 de enero de 2023, en una sola exhibición y sin que se realizara una reconstrucción estructural real.

Hoy, los escombros hablan por sí solos: estructuras oxidadas, materiales endebles y refuerzos inexistentes evidencian una rehabilitación simulada.
El Colotero no cayó por la inundación.
Cayó por negligencia, omisión y presunta corrupción.

No se derrumbó solo un monumento: se vino abajo el orgullo de un pueblo y quedó al descubierto la mentira de un gobierno que maquilló en lugar de reconstruir.
Cuando un símbolo del pueblo colapsa, también cae la credibilidad del poder.
